La Tercera edición del Misal (II)

Por Emilio Vicente de Paz, Delegado diocesano de Liturgia

 

En el número anterior de Comunidad vimos algunos de los cambios que ha habido en la tercera edición del misal. Eran cambios más bien externos y superficiales, pero los más importantes están, como es lógico, en el contenido. Es decir, no en la forma del texto sino en lo que dice el texto. Y ha habido muchas modificaciones y añadidos. Lo más llamativo es que se ha revisado de arriba abajo la traducción de la mayoría de los textos:

 

a) Los textos bíblicos han sido ajustados a la Biblia de la Conferencia Episcopal Española. Estos textos son principalmente las antífonas de entrada y de comunión y los evangelios de la entrada de Jesús en Jerusalén para el Domingo de Ramos.

 

b) Los textos litúrgicos han sido revisados en su traducción del latín empleando los criterios establecidos por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en la instrucción Liturgiam Authenticam, donde se pide mayor fidelidad al texto original latino, para que no se pierda la riqueza original de las oraciones y al mismo tiempo se preserve la unidad en lo que entienden y oran los católicos de rito romano de todo el mundo, en las numerosas lenguas a las que se ha de traducir el misal.

 

Hay otros cambios que afectan a lugares concretos del misal. En las páginas 29 a 92 se encuentra la Ordenación General del Misal Romano (OGMR), de lectura imprescindible para los sacerdotes y para todo el que quiera conocer y vivir mejor la eucaristía. Contiene principios teológicos, litúrgicos, pastorales, espirituales y rubricales, escritos en letra un poco más pequeña que el resto del misal, y son como sus “instrucciones”, que nos dicen qué es, para qué sirve, cómo se utiliza este libro y cómo se celebra la eucaristía de manera fácil, correcta y fructífera. En esta tercera edición se han ampliado estas páginas, con aclaraciones de puntos que antes suscitaban dudas, e incluyendo aportaciones de otros libros litúrgicos recientes.

En la plegaria eucarística, que es como el corazón de la celebración de la eucaristía, ha habido algunas modificaciones de cierta importancia, aunque afectan a pocas palabra, como por ejemplo:

 

- La mención a san José, esposo de la Virgen María en las plegarias eucarísticas II, III y IV fue decretada hace pocos años como obligatoria para la tercera edición del misal. Ahora que esta ya ha sido publicada, es el momento de hacer dicha mención.

 

- Un cambio muy importante en el texto de todas las plegarias es el que afecta a las palabras de la consagración del vino. En lugar de: “que será derramada por vosotros y por todos los hombres”, a partir de ahora escucharemos decir al sacerdote: “que será derramada por vosotros y por muchos”, traducción más fiel a la versión latina “qui pro vobis en pro multis effundetur”, tal como aparece en varios relatos bíblicos y en sus respectivas traducciones al castellano.

 

- En la invocación al Espíritu Santo, llamada epíclesis, las palabras “que sean Cuerpo y Sangre” y expresiones semejantes que se decían en la mayoría de las plegarias quedan así: “que se conviertan en Cuerpo y Sangre”.

 

El misal ofrece 13 plegarias eucarísticas: tres que se pueden utilizar siempre (I, II y III), una la mayoría de las veces (IV) y nueve en situaciones particulares (de la reconciliación, en misas para diversas circunstancias y en misas con niños). El uso variado (ver OGMR 365), inteligente y respetuoso de las plegarias, tal como son, no solo alimenta la fe y la espiritualidad de los fieles, sino que es un signo de unidad de la Iglesia y de fidelidad al Señor, que nos dijo: “Haced esto en conmemoración mía”.

 

PRINCIPIOS LITÚRGICOS

Esta página ha sido actualizada el  06/03/2017

Obispado de Salamanca, C/Rosario, 18, 37001, Salamanca, España, Tel: 923128900 Fax: 923128901
casadelaiglesia@diocesisdesalamanca.com
Información Legal
2008 Informática Millán