|
|
||||||||||||||||||
ARTÍCULOSCáritas con BirmaniaPor Sandra Várez González
Más de 23 mil personas muertas, muchos miles más de desaparecidos y millones de personas sin hogar. Es el resultado de la última catástrofe natural que ha arrasado Myanmar, la antigua Birmania.
Hace ya una semana que el ciclón Nargis azotara el país asiático, pero las cifras de muertos y desaparecidos no dejan de aumentar. Las zonas más afectadas, Irrawaddy, Pegu, Rangún y los Estados de Karen y Mon, completamente inundadas por el agua, han sido declaradas zona de emergencia.
Por doquier deambulan hombres, mujeres y niños en busca de supervivientes, de comida y agua potable, esperando la llegada de una ayuda internacional que a duras penas trata de abrirse camino entre el acérrimo régimen militar birmano, que somete al país a una de las dictaduras más corruptas, despóticas y crueles del mundo. Tres días ha tardado los militares en aceptar ayuda exterior, exponiéndose a dejar morir a miles de sus ciudadanos antes que ceder un ápice en su irracional poder.
Cáritas Internacional, siempre alerta ante las crisis humanitarias ha puesto en marcha un dispositivo de emergencia para actuar en la Región. A pesar de la imposibilidad de comunicación con las Cáritas locales, la red internacional trata de llegar a las zonas más devastadas donde la necesidad de alimentos, agua limpia y asistencia médica es más acuciante. Aquí, al hambre y a la destrucción se une el riesgo de epidemias que, como ocurrió con el tsunami acecha a la población más vulnerable como niños, enfermos y ancianos.
Pero “la actuación debe ser inmediata”, afirma Dolores Halpin Bachean, responsable del equipo de respuesta a emergencias de Cáritas, por lo que es necesaria la colaboración del régimen, que desde hace más de 45 años tiene secuestrada la democracia en el país. En Birmania, cualquier vestigio de oposición es reprimido inmediatamente, se viola sistemáticamente los derechos de los grupos étnicos minoritarios y miles de civiles son reclutados por el ejército para realizar trabajos forzosos en plantaciones o en las carreteras.
Los últimos intentos de revolución en este país, tan olvidado, consiguieron llamar la atención de la comunidad internacional. En septiembre de 2007 miles de monjes budistas se echaron a la calle contra la junta militar. Las protestas y los acontecimientos que se han sucedido después, han hecho tambalearse la férrea cerrazón del Gobierno ilegal. Ahora, tras el desastre, la dictadura se enfrenta nuevamente al juicio de las Naciones Unidas que culpa al Régimen de no haber alertado a la población para evitar una tragedia de estas dimensiones.
Cáritas llama a la colaboración de todos para ayudar a esta población. Pone a disposición de todos los que quieran ayudar un teléfono de emergencias, el 902 33 99 99. CON UNA SOLA LLAMADA SE PUEDEN SALVAR MUCHAS VIDAS.
CÁRITAS CON EL SURESTE ASIÁTICO»: 902 33 99 99
|
Artículos
|
|||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||
| Esta página ha sido actualizada el 30/01/2012 |
||||||||||||||||||
![]() |
![]() |
![]() |
||||||||||||||||
| Obispado de Salamanca, C/Rosario, 18, 37001, Salamanca, España, Tel: 923128900 Fax: 923128901 | ||||||||||||||||||
|
casadelaiglesia@diocesisdesalamanca.com Información Legal |
||||||||||||||||||
| 2008 Informática Millán | ||||||||||||||||||