"We have a dream" (Tenemos un sueño)

Luther King, religioso con una base cristiana (estuvo muy relacionado con el baptismo: confesión del cristianismo protestante) reclamo la justicia, la igualdad y la implicación de los Derechos Humanos en la humanidad a lo largo de su vida. Este pacifista señalo, en 1963, en la ciudad de Washington, la famosa frase “Tengo un sueño”.

 

El sueño es una representación que tiene un individuo al estar dormido. A nivel cotidiano, se puede estar representando muchos acontecimientos. Por ejemplo, se sueña con el fuego o con las amistades. Sigmund Freud (principal autor del psicoanálisis) estudió profundamente la dimensión de los sueños. Su propuesta de pensamiento es la siguiente: el ser humano es vida (instinto) y muerte (destrucción).

El sueño, al que hace referencia Luther King, es la utopía. La utopía (buen lugar, sitio perfecto) es un proyecto humano, social y político desarrollado a lo largo de los siglos por los principales pensadores (desde Platón, pasando a San Agustín, hondando en los planes renacentistas que manifestaron Tomas Moro, Campanella o Francis Bacon y terminando por los ideales revolucionarios de la edad contemporánea). Con la utopía, llega el optimismo por el pesimismo; se alcanza el cambio por la inestabilidad; aterriza la alegría por la ansiedad. La utopía no es una gran revolución. La utopía es la propia revolución (independientemente de la dimensión: grande o pequeña) que se hace desde la reflexión, la distinción, la necesidad del anhelo y la búsqueda que se realiza en la coincidencia.

A nivel individual, ‘Tengo un sueño’, y a escala colectiva ‘Tenemos un sueño’ es una de las cimas que hay en la montaña de la vida. Una frase utópica: “Igual que quiero a mi familia; quiero a mi pueblo, a mi provincia, a mi comunidad autónoma, a mi país y al mundo. Y quiero el bien de todos”. A lo mejor, me equivoco, pero la utopía se encuentra en la pequeñez cómo intentar echar una mano, en la estimulación a la transformación de las cosas desde la sencillez y en silencio, reconociendo los fallos personales o no usando la cultura y la sabiduría como armas de poder para demostrar lo hecho. El sitio agradable no se halla muy lejos ni a tanta distancia de nosotros. Intelectualmente, la utopía se ha estudiado a lo largo de la historia, y es necesaria ser investigada porque es un tema precioso y contiene aspectos extraordinarios (misterio, ver el avance, el uso de lo posible).

Hay dos tipos de sueños: el sueño que se hace durmiendo (te acuerdas al día siguiente, pero luego se olvida a lo largo de la vida). Y el sueño, que se puede realizar en la tierra, en la vida cotidiana y a lo largo de los años.

Bécquer, en un día romántico, escribió “-¡qué es poesía! -¿Y tú me lo preguntas? -Poesía eres tú”. De manera comparativa aunque un poco exagerado, “-¿Qué es utopía? -¿Y tú me lo preguntas? -Utopía es cada uno de nosotros, todos nosotros, el otro…” y ante todo, utopía es…

 

Jaime Navarro Ruano.

Esta página ha sido actualizada el  02/07/2010
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