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01/02/2018

Elogio y defensa del AYUNO

Fructuoso Mangas. Consiliario de Manos Unidas Salamanca |

El ayuno, tanto forzado como voluntario, es tan antiguo como el ser humano. La palabra viene de lejos también y se deriva, como herencia griega y latina, de “yeyuno”, nombre específico que recibe desde que tenemos memoria médica una parte del intestino delgado. Como esa parte no retiene nada sino que queda al momento vacía, por eso la palabra acabó significando “vacío” y por eso decimos “ayuno”, o sea vacío. 

Esta acción de vaciarse, de privarse, de liberarse… la seguimos practicando hoy. Es algo bastante complejo y en general supera al hombre moderno que por eso evita hasta el nombre. Veamos. 

Quiero recordar primero, en primer lugar por muchas razones, a todos los que en el mundo ayunan a la fuerza de algo justo y bueno. A los que sufren ayuno de pan y/o de agua, a cuantos se ven privados de justicia y/o de acogida, de perdón y/o de compañía. El mundo está lleno de gente excluida ayunando de casi todo. Es un ayuno negativo y maligno que tiene que ser eliminado de la faz de la tierra y de la vida de la gente. También se puede decir que las más de las veces hay gente que está “vacía”, en ayunas, porque otros están llenos y saturados; es ese juego muchas veces diabólico y violento entre pobres y ricos. 

Con este ayuno hay que acabar de una vez por todas; mucha gente, como la de Manos Unidas ponen su parte para conseguirlo. 

Y hay otro ayuno, también aconsejado por Manos Unidas, liberador, saludable y positivo. Con muchos contenidos porque puede haber ayuno de todo lo que es perjudicial, perverso e inhumano, desde la violencia hasta cualquier egoísmo, y puede haber ayuno de cosas en las que cabe tanto la tenencia como la abstinencia, el disfrute como la renuncia, la avaricia como el compartir y la solidaridad. 

Manos Unidas en estos días nos invita a estos dos ayunos, necesarios y ya urgentes, para crear un mundo justo, a la medida del hombre y de sus derechos. 

En primer lugar el ayuno menos obvio y frecuente pero más importante. Podemos entrenarnos ascéticamente en el arte del ayuno, es la invitación e Manos Unidas para el próximo viernes, y me refiero al ayuno primero: ayunar de nuestras raquíticas avaricias, de nuestros gestos menudos y diarios de indiferencia ante el pobre, de nuestros prejuicios ante el pobre de fuera y ante cualquier excluido. Ayunar de todo lo que dañe a cualquier prójimo, a todo lo que nos aparte de Dios y de su obra, a cuanto destruya lo que somos y heredamos y cien ayunos más que pueden cambiar nuestros valores y nuestro modo de vivir. Es un ayuno cargado de humanidad y enriquece extrañamente al que lo practica. 

Y además, en segundo lugar, Manos Unidas nos invita en estos días a una actitud en la vida de contención y renuncia, a ayunar de cosas, sobrantes o no, porque no se reduce a lo superfluo sino también a cosas y pertenencias de mayor fuste y significado. 

Abarca casi todo, desde ayuno en las compras hasta ayuno en el bar, desde hacer ayuno en cualquier cachivache o alimento y ahorrar para compartir más, hasta el ayuno en marchas y pretensiones y descubrir que hasta en textiles, artilugios y pertenencias lo mejor es enemigo de lo bueno y muchas veces… menos es más.  Y siempre un objetivo primero, la reducción del consumo para alcanzar el segundo: que esa austeridad genere una ganancia sobrevenida que se podrá compartir con los que tienen derecho a esa parte del todo que tú has liberado con tu ayuno. Complicado pero verdadero.  

Y en realidad es muy simple, quitas cosas y lo que te va quedando libre lo compartes con los que no lo tienen. Manos Unidas es de hecho una gestora del quitar, liberar y compartir. Con la idea previa y añadida de que además de la ayuda se pone el amor y el ansia de más justicia sin descuidar la acogida a los excluidos y el pan de los derechos para los hambrientos de ellos. Es un programa concreto, del que se hablará sobre todo el viernes próximo, dedicado a la Oración (de 10h hasta las 19h) en una intervención a lo largo de todo el día en la capilla del Colegio Montellano en la calle Zamora. Tienes allí un sitio para una Oración de media hora a cada en punto y a cada media. Y es más de lo que parece. 

Pues te esperamos y si es posible con parte de los deberes ya hecha. 

Una Curiosidad Interesante: 

Para el buen cristiano el Ayuno tuvo desde siempre una pareja de hecho, la Oración. Por eso Manos Unidas junta el próximo viernes  9 de febrero a la pareja, Ayuno y Oración, desde las 10 de la mañana hasta las 7 de la tarde cuando comienza la Eucaristía como final. Todo en la capilla de la Residencia Montellano, en la calle Zamora. Pásate por allí…  

Y no hace falta citar a Tobías 12, 8 cuando dice, ¡hace siglos y siglos!, que “Buena es la oración con ayuno; y mejor es la limosna con justicia” 

 

 

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