09/06/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
“Sed vosotros chispa de una humanidad nueva”. Este fue uno de los mensajes del papa León XIV que los cerca de 150 jóvenes de las Diócesis de Salamanca y Ciudad Rodrigo se llevaron en sus corazones tras participar en la vigilia celebrada en la plaza de Lima de Madrid el pasado sábado, 6 de junio, en el viaje apostólico en España del santo padre. Según las primeras cifras oficiales, se llegaron a reunir allí más de 500.000 personas llegados de diferentes diócesis del país.
Jóvenes de entre 18 y 35 años, procedentes de distintos grupos pastorales y realidades eclesiales —Pastoral Juvenil, Pastoral Universitaria, parroquias, Effetá Salamanca, alumnos de la Universidad Pontificia de Salamanca y otros movimientos— compartieron un fin de semana que muchos describen ya como una experiencia que dejará huella.
Cargados con sus mochilas y alguna bandera, la expedición partió de Salamanca a las 8:30 horas del sábado en tres autobuses. Los peregrinos lucían el “kit del peregrino”, compuesto por una camiseta con la silueta del Papa, un gorro rojo y un abanico para combatir las altas temperaturas. Tras llegar a Madrid, los jóvenes se desplazaron en metro hasta la Escuela Superior de Ingenieros, situada en el paseo de la Castellana, lugar habilitado por la organización como espacio de acogida.
Allí dejaron sus pertenencias y compartieron la comida antes de dirigirse hacia la plaza de Lima para participar en la gran vigilia con el Santo Padre, que fue concebida como un auténtico “festival de la fe”, con actuaciones musicales, testimonios y momentos de oración antes de la llegada del Papa
El grupo salmantino quedó ubicado en el sector C2, muy próximo al altar, aunque con visibilidad reducida. Las pantallas instaladas permitieron seguir sin dificultad el desarrollo del encuentro. A partir de las seis y media de la tarde, la música comenzó a animar la espera con las actuaciones de distintos artistas y grupos, en un ambiente de alegría compartida entre miles de jóvenes llegados de toda España. Uno de los momentos más emocionantes llegó con el recorrido de León XIV en el papamóvil, donde muchos jóvenes pudieron verlo pasar muy cerca.
Sara Gutiérrez, de 18 años, confiesa que nunca había vivido algo parecido. “Nos conmovió mucho ver cómo tantos jóvenes de muchísimos sitios diferentes compartíamos una misma fe”, mientras que Carmen, estudiante en Salamanca, destaca que la experiencia “sería para repetir”, y recuerda especialmente el momento en el que miles de jóvenes permanecieron arrodillados y en silencio ante el Santísimo.
Durante el diálogo con los jóvenes, León XIV respondió a distintas preguntas sobre la fe, la vocación o los desafíos actuales. Invitó a los presentes a descubrir la voz de Dios a través del silencio y advirtió de los riesgos de las falsas voces y de la desinformación. “¡Buscad siempre la verdad! ¡Dios es verdad! Si te lleva lejos de Dios, no es verdad”, afirmó el Pontífice.

También animó a los jóvenes a caminar en comunidad y a acompañar a otros en su proceso de fe. “Nadie está solo creyendo en Jesús”, recordó. En la última parte de su intervención, el Papa dirigió un mensaje especialmente dirigido a los jóvenes. Les pidió no tener miedo a responder a la llamada de Dios, recordando que también el matrimonio es una vocación, y los invitó a convertirse en protagonistas del cambio desde la vida cotidiana.
“Os invito, por tanto, a todos a ser juntos sal de la tierra y luz del mundo“, expresó, antes de encomendarles una misión muy concreta: “Sed humanos, vosotros podéis cambiar la historia. ¡Hacedlo con el amor!”, concluyó.
Para Alfonso, uno de los jóvenes participantes, esas palabras fueron precisamente las que más le impactaron. «Me quedo con esa invitación a responder a la vocación a la que cada uno hemos sido llamados y con ver a tantos jóvenes arrodillados ante Jesús Eucaristía».
La jornada culminó con la adoración eucarística, uno de los momentos más intensos de la vigilia. Muchos participantes coinciden en señalar el profundo silencio vivido entre miles de personas. También destacaron otro momento significativo cuando todos cantaron juntos la canción de Tuyo: “(Tú) El único Rey“.
Manuel Galindo, de Effetá Salamanca, asegura que incluso llegó a emocionarse al contemplar al sucesor de Pedro tan cerca. “Ver a tanta gente en silencio fue impresionante, incluso el policía que teníamos delante estaba llorando».
Pasada la medianoche, los jóvenes regresaron al lugar de acogida, y apenas unas horas después, sobre las cinco y veinte de la mañana, comenzaban de nuevo la jornada con el desayuno y el traslado hacia la plaza de Cibeles para participar en la celebración del Corpus Christi presidida por León XIV.
El grupo de Salamanca se situó en el sector Y10, en el paseo del Prado. Y aunque la distancia respecto al altar era considerable, las pantallas permitieron seguir la eucaristía y participar plenamente en ella. Además, el paso de León XIV en el papamóvil volvió a provocar la alegría de los peregrinos, que también tuvieron también la oportunidad de recibir la comunión.
En su homilía, el santo padre recordó que la celebración del Corpus Christi no es solo una tradición, sino una invitación a salir al encuentro de las personas y dejarse transformar por la presencia de Cristo. “No se trata únicamente de sacar la custodia, sino de dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo y de la indiferencia“, afirmó.
El Papa pidió a los cristianos no encerrarse en una fe privada y los animó a comprometerse en la construcción del bien común. “La gracia eucarística nos transforma, pero también nos convierte en protagonistas de la transformación de la historia y en signo de esperanza para quienes encontramos”, subrayó.
El obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, que durante esos días participa en distintos actos junto al Santo Padre y la Conferencia Episcopal Española, lamentó no haber podido acercarse personalmente a saludar al grupo.
“Me ha disgustado no poderme encontrar con la gente de Ciudad Rodrigo y de Salamanca”, reconoció, agradeciendo la presencia de todos los peregrinos y recordando que las palabras del Papa dejan muchas tareas para releer y afrontar juntos.
Después de la misa, el grupo se trasladó a la casa de espiritualidad de los Oblatos de María Inmaculada, en Pozuelo de Alarcón, donde compartieron la comida con los peregrinos que se habían incorporado únicamente para la celebración dominical. Ya por la tarde emprendieron el regreso a Salamanca.
Para Daniel, del grupo Jerut y de la parroquia de Guijuelo, el encuentro con León XIV supone una llamada concreta para la vida cotidiana. “Me voy a casa con la responsabilidad de llevar a cabo los valores de Jesucristo en mi día a día”. Una impresión semejante comparte David, de Effetá y de la parroquia de Carbajosa de la Sagrada, quien se queda con la invitación del Papa “a alejarnos del ruido y ser verdaderos testigos del amor de Dios”.
El delegado de Pastoral Juvenil de Salamanca, Amable García, hace un balance muy positivo de la peregrinación y reconoce que ha sido una experiencia intensa tanto por el contenido espiritual como por las exigencias propias de una convocatoria multitudinaria.
“Ha sido algo fuerte, una experiencia muy fuerte, con unos mensajes trascendentes”, afirma. El sacerdote confía en que las palabras de León XIV sean escuchadas y llevadas a la práctica, especialmente por los jóvenes, “en medio de tantas adversidades”.
Aunque reconoce que el calor, las largas colas y algunos pequeños contratiempos hicieron más exigente la peregrinación, considera que todo mereció la pena. “El mero hecho de poder ver al Papa cerca, su cercanía y su lenguaje, todo lo que nos ha transmitido, merecía la pena”, señala.
Amable García comparte también la alegría vivida junto a los peregrinos salmantinos. “Creo que todos estamos contentos, hemos llegado cansados, pero muy alegres y llenos de esperanza”, concluye.
Dos días intensos, con pocas horas de sueño, mucho calor y largas caminatas, pero que para estos jóvenes han sido, sobre todo, una oportunidad para renovar la fe y experimentar que la Iglesia sigue siendo joven y capaz de seguir alzando la mirada.