11/02/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
La Iglesia es el lugar propio donde la Sagrada Escritura nace, es custodiada y revela plenamente su fuerza. Así lo afirmó el papa León XIV en la audiencia general de este miércoles, 11 de febrero, al continuar su ciclo de catequesis sobre los documentos del Concilio Vaticano II.
En esta ocasión, el pontífice centró su reflexión en el capítulo sexto de la Constitución dogmática Dei Verbum, de la que destacó la “profunda y vital relación que existe entre la Palabra de Dios y la Iglesia”. Recordó que “la Iglesia es el lugar proprio de la Sagrada Escritura” y que, en la comunidad cristiana, la Biblia encuentra “su habitat”, donde puede “revelar su significado y manifestar su fuerza”.
El papa evocó la enseñanza conciliar según la cual “la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor” (Dei Verbum, 21), y subrayó que estas, junto con la Sagrada Tradición, son “la regla suprema de su fe”.
Asimismo, recordó la exhortación apostólica Verbum Domini de Benedicto XVI, donde se afirma: “El lugar originario de la interpretación escriturística es la vida de la Iglesia” (n. 29).
Citando a San Jerónimo, reiteró que “la ignorancia de la Escritura – de hecho – es ignorancia de Cristo», subrayando que la finalidad última de la lectura orante de la Biblia es conocer a Cristo y entrar en diálogo con Dios, pues la Revelación es un encuentro en el que Dios habla a los hombres “como a amigos” (cf. Dei Verbum, 2).
La Palabra de Dios, afirmó el Papa, sostiene y fortalece a la comunidad cristiana, y está llamada a alimentar la vida de todos los fieles, especialmente en la Eucaristía y en los demás sacramentos. Al mismo tiempo, impulsa a la Iglesia a la misión en medio de un mundo lleno de palabras que no siempre ofrecen sentido.
El santo padre concluyó invitando a abrir el corazón a este don, recordando que toda la Escritura conduce a Jesucristo, “la Palabra viviente del Padre, el Verbo de Dios hecho carne”.