05/06/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
Tenemos muy reciente la celebración del Jueves Santo, en la que recordamos ese momento tan especial de la última cena. Aunque todo se iba gestando, en ese momento es cuando Jesús expresa que su entrega es completa, que está dispuesto a darlo todo por sus amigos, por todos, y que además tiene intención de quedase entre nosotros, porque su amor es más fuerte que la muerte.
En la fiesta del Corpus Christi de este domingo, celebramos esa presencia viva de Jesús en la eucaristía. Pero también celebramos su presencia en la realidad del mundo en el que vivimos, en cada espacio público y en cada rincón de la intimidad de nuestra vida cotidiana. Él nos envía su mensaje, que es su presencia y “su palabra corre veloz”.
Celebramos y reconocemos el misterio de amor que se hace pan compartido: Jesús resucitado que camina a nuestro lado, nos sostiene y nos invita a ser pan partido para los demás. Esta celebración del Corpus está inseparablemente unida al lavatorio de los pies y al mandamiento del amor. Qué sentido tiene hacerse pan si ese pan no se comparte y si no nos hace ser uno desde el amor.
“el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan.”
Este es el lema de Cáritas en la celebración de su día para 2026: “Elige amar; elige comunidad”. Porque esto es algo que se nos ofrece y podemos elegir: elegir el yo, yo, yo, o elegir alzar la mirada y ver al otro, especialmente a quien más sufre y reconocernos una sola humanidad, en la que no hay prioridades, sino la de los más heridos. Esto es lo que nos hace elegir ser comunidad, sin fronteras, sin límites. Siendo pan que se parte y crea comunidad, la que Jesús anuncia.
“el que come este pan vivirá para siempre”.
Danos tu pan para ser pan en el mundo y reinará la vida.
Belén Santamaría, CVX, trabajadora de Cáritas diocesana de Salamanca