16/01/2026
En el segundo domingo del tiempo ordinario, domingo 18 de enero, el Evangelio de Juan nos reafirma en la identidad de Jesús y el para qué de su venida. Celebrábamos el domingo pasado su Bautismo; hoy aparece de nuevo esta escena, subrayando, en boca de Juan el Bautista, la identidad de Jesús: el Hijo de Dios. Y el Espíritu que se posa sobre Él manifiesta que esa identidad es parte de Dios, es parte del misterio trinitario. Juan nos dice que bautiza con agua, pero que él nos bautizará con Espíritu.
Todos los cristianos recibimos este espíritu de Dios en el sacramento del Bautismo. Este Espíritu es el que nos fortalece en las dificultades y, con sus dones, nos impulsa al testimonio y anuncio del Evangelio. Renovemos nosotros también nuestro Bautismo, que recibimos probablemente siendo niños, y seamos testigos, como Jesús, del Evangelio en nuestro mundo.
José Luis Miguel, religioso de los Reparadores, párroco de Ntra. Sra. de los Dolores en el barrio de San José.