01/12/2022
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
El papa Francisco invita a rezar este mes de diciembre por las organizaciones de voluntariado y a todas las personas que participan en ellas, “actores clave de la sociedad por su compromiso con la promoción humana y con el bien común.” Así lo ha dado a conocer la Red Mundial de Oración del Papa, que publica cada mes un vídeo con la intención de oración del pontífice.
En su intención, el santo padre exhorta a continuar esta labor trabajando “no solo para la gente, sino con la gente”, practicando la cercanía, siendo “artesanos de misericordia” y sabiendo siempre escuchar las necesidades del otro. Consciente de la necesidad de “multiplicar esperanza” en las comunidades, pide rezar “para que las organizaciones de voluntariado y de promoción humana encuentren personas que estén deseosas de comprometerse con el bien común y buscar nuevas vías de colaboración a nivel internacional”.
Este llamado que hace el santo padre destaca la labor de millones de organizaciones y asociaciones de voluntariado en el mundo, la mayoría de ellas muchas veces sin visibilidad o sin estar bajo alguna figura jurídica.
Muchas de las organizaciones de voluntariado del mundo tienen una inspiración cristiana y con su trabajo buscan dar testimonio del Evangelio en las situaciones más difíciles. Del Líbano a Filipinas, de México a Ucrania, pasando por Venezuela y Uganda, El Video del Papa de este mes los muestra junto a las víctimas de las catástrofes naturales, los pobres que sufren las consecuencias de la crisis económica, los niños desnutridos, los refugiados que huyen de las guerras, los jóvenes y las mujeres que buscan trabajo.
“Ser voluntario solidario es una opción que nos hace libres”, explica Francisco en su vídeo. “Nos hace abiertos a las necesidades del otro; a las demandas de justicia, a la defensa de los pobres, al cuidado de la creación”.
El pontífice no quiere dejar de compartir las bases fundamentales que cree que deberían tener dichas organizaciones: como la cercanía de escuchar a los demás y el esfuerzo de dar lo mejor de sí para verdaderamente multiplicar la esperanza en comunidades desesperadas por la promoción humana general. Además, un aspecto fundamental del voluntariado es, según el pontífice, cambiar el enfoque para trabajar no tanto para la gente, sino con la gente, es decir, involucrarse, de igual a igual, en busca de una causa común. Por último, Francisco insiste en la necesidad de una cooperación cada vez mayor en este ámbito: tanto entre las distintas organizaciones de voluntarios como entre las propias organizaciones y los Estados.