16/06/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
La Conferencia Episcopal Española ha realizado una valoración muy positiva del viaje apostólico del papa León XIV a España, celebrado del 6 al 12 de junio, y ha subrayado que el éxito de esta histórica visita ha sido posible gracias a la implicación de toda la sociedad española, desde las distintas administraciones públicas hasta miles de voluntarios, benefactores y ciudadanos.
Durante una rueda de prensa celebrada este martes, 16 de junio, el presidente de la Conferencia Episcopal Española y del Comité Nacional Organizador, Mons. Luis Argüello, agradeció al Santo Padre su visita y reconoció la acogida dispensada por el pueblo español. Asimismo, puso en valor el trabajo desarrollado por las diócesis, las instituciones públicas, los cuerpos y fuerzas de seguridad y los medios de comunicación.
“El viaje ha tenido un corazón que es ver la evangelización de la Iglesia en acto: la Palabra ha sido proclamada, la liturgia ha sido celebrada y la caridad exaltada”, afirmó Mons. Argüello, quien destacó que León XIV ha invitado a “mirar a la cruz, una cruz iluminada” y a afrontar las grandes cuestiones del hombre contemporáneo.
El presidente de la CEE recordó además una de las últimas indicaciones que el Pontífice dirigió a la Iglesia en España: “Ahora os toca a vosotros”, una llamada a convertir las emociones vividas durante estos días en un compromiso concreto. “Transformar la emoción en virtud. Que el afecto y la razón se hagan compromiso”, señaló.
Según la primera valoración realizada por el Comité Nacional, el viaje apostólico de León XIV ha despertado “una ola de esperanza” en la sociedad española. Más de 2,5 millones de personas participaron en los 21 actos celebrados durante las cuatro etapas del viaje, que llevó al Papa a las diócesis de Madrid, Barcelona, San Feliú de Llobregat, Canarias y San Cristóbal de La Laguna.
En seis días, el Santo Padre recorrió más de 2.500 kilómetros y pronunció 23 intervenciones, ante una cobertura informativa que reunió a más de 5.800 periodistas acreditados. Además, cerca de 25.400 agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, junto con unos 2.000 efectivos y equipos de emergencias y asistencia sanitaria, velaron por el buen desarrollo de los actos.
Más de 25.000 voluntarios colaboraron en la atención a los peregrinos y el viaje se desarrolló sin incidentes, en un contexto de alerta antiterrorista reforzada.
La visita de León XIV dejó además varios acontecimientos sin precedentes en España. Fue la primera vez que un Papa intervino ante las Cortes Generales, celebró la solemnidad del Corpus Christi en el país, visitó un centro penitenciario español y viajó a las Islas Canarias.
Durante estos días, el Santo Padre abordó cuestiones como la dignidad de la persona, la soledad, la salud mental, la pobreza, la realidad penitenciaria, las migraciones y el diálogo con el mundo contemporáneo. Entre las frases más recordadas de su viaje figuran llamamientos como “¡Sed humanos!”, “Dios no nos abandona”, “El pasado no condena el futuro” o “El amor de Dios no conoce fronteras”
Por su parte, el coordinador nacional del viaje, Yago de la Cierva, destacó la excelente colaboración de las administraciones públicas y agradeció la implicación de numerosas instituciones y benefactores. Asimismo, resaltó el trabajo realizado por los medios de comunicación para llevar las imágenes y mensajes del Papa a todo el mundo.
El vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Giménez Barriocanal, se mostró “sorprendido y conmovido” por la experiencia vivida y aseguró que “lo importante es que, gracias a todos, León XIV ha podido llegar al corazón de tantos”.
Más de 300 peregrinos de la Diócesis de Salamanca participaron también en algunos de los actos del viaje apostólico, especialmente en la vigilia de oración con los jóvenes y en la celebración eucarística del Corpus Christi en Madrid, uniéndose a millones de fieles que acompañaron al Papa durante una semana que, en palabras del Comité Nacional, ha dejado “una ola de esperanza” en la Iglesia y en la sociedad española.
