12/02/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
“La compasión del samaritano: Amar llevando el dolor del otro” es el lema de la Campaña del Enfermo 2026 que se ha iniciado este miércoles, 11 de febrero, con la celebración de la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, y en la que se invita a toda la comunidad cristiana a acercarse a los enfermos con presencia real y compasiva.

El director del Servicio diocesano de Pastoral de la Salud, Fernando García Herrero, recuerda que la Jornada Mundial del Enfermo fue propuesta en 1992 por San Juan Pablo II con un objetivo muy concreto: “Que tanto la comunidad cristiana como la sociedad civil tomen conciencia no de la enfermedad sino de los enfermos y la importancia que tienen”.
Una conciencia que debe traducirse en cercanía real, “necesitamos primero ser conscientes de que existen, acercarnos a ellos como hace el Buen Samaritano” y, segundo”, “cuidarlos, atenderlos, tenerlos presente, implicarnos personalmente, tanto la comunidad cristiana como la sociedad civil”, explica este responsable.
La Campaña del Enfermo, que se prolongará hasta el 10 de mayo con la celebración de la Pascua del Enfermo, pone el foco también en quienes acompañan cada día, quienes se conmueven ante el dolor del hermano y acompañan al desvalido, como narra el evangelista Lucas, al estilo del buen samaritano, “cuidadores, familiares, …”.
La campaña resalta que la compasión auténtica se convierte en presencia. “El mensaje central de esta campaña es ‘Amar llevando el dolor del otro’, y recuerda el texto de la parábola del Buen Samaritano: “Lo llevó a una posada y lo cuidó”. Lo fundamental es el cuidado”, explica García Herrero.

Insiste en que no se trata de un cuidado superficial, “no solamente el cuidado con una visita esporádica o incluso periódica, ni tampoco la administración de la medicación, sino una implicación en la relación personal”. Para Fernando, ahí está el corazón de esta pastoral, que conecta con el mensaje del papa León XIV para la Jornada Mundial del Enfermo de este año, “lo esencial es la comunicación, el encuentro, la relación con la persona”.
Se trata de un encuentro que transforma también a quien acompaña, porque “tú te implicas con ella y recibes un mensaje que, por otra parte, te ayuda a crecer como persona; tú ofreces tu amor, tu compañía, tu cuidado, tu presencia, tu atención… y respeto en todos los sentidos”. Y que debe sostenerse desde la comunidad cristiana, con “la oración, un recuerdo y una conciencia especial de la existencia de los enfermos en nuestra comunidad, que son nuestra familia y parte importantísima de la misión de la misión de la Iglesia”.
La Pastoral de la Salud desarrolla su labor en hospitales, residencias de mayores y en los propios domicilios, a través de capellanes, voluntarios y equipos parroquiales. En la Diócesis de Salamanca existen alrededor de 150 equipos parroquiales de Pastoral de la Salud, con el objetivo de que cada comunidad cuente con un pequeño grupo de personas que anime esta misión.

Fernando García sostiene que la idea es que en todas las parroquias “haya un pequeño grupo que promueva, recuerde, proponga incluso un recuerdo mensual de los enfermos, una eucaristía mensual y las visitas domiciliarias”.
Junto a la atención directa, este servicio diocesano impulsa de forma constante la formación de los agentes de pastoral. “Todos los meses tenemos un encuentro y tres veces al año tenemos un fin de semana también para fomentar la formación y el cultivo de mejores relaciones para el ejercicio de esta misión”
Además, suelen reunirse “tres o cuatro veces al año” en una acción formativa regional, “tanto los delegados y directores de Servicios de la Pastoral de la Salud como los propios voluntarios”.
La formación ocupa un lugar central también en la Campaña del Enfermo. Por ello, además de intensificar la oración, cada año proponen distintos espacios de reflexión sobre el cuidado de las personas enfermas, abiertos a toda la comunidad diocesana. Así, el pasado 10 de febrero, tuvo lugar en el Colegio Oficial de Médicos una comunicación de las Hijas de la Caridad y las Siervas de María sobre “El cuidado de los pobres y los enfermos, desde la fe y el amor cristiano”. Y, para la próxima semana, se han programado dos nuevas sesiones, el 17 de febrero, sobre “El cuidado de la persona en la práctica de Jesús”, que ofrecerán los sacerdotes diocesanos Gonzalo Escamilla y Tomás Gil; y, el 19 de febrero, “La ética del cuidado en el ejercicio de la profesión médica y de la enfermería”, a cargo de la médico de familia, Auxiliadora Velasco, y la enfermera, Susana Sudón. Ambas tendrán lugar a las 19:00 horas, la primera en el Colegio Oficial de Médicos (C/ Bientocadas, 7) y, la segunda, en el Colegio Oficial de Enfermería (C/ Dimas Madariaga, 14).
