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08/05/2026

José Ángel Ávila: “Cada vez más adultos desean volver a la fe y completar su iniciación cristiana”

El nuevo responsable de la sección de Catecumenado de Adultos de la Delegación de Catequesis y Primer Anuncio coordina un itinerario diocesano de inspiración catecumenal que culminará en las próximas semanas con la confirmación de numerosos adultos

 

SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN

Cada vez son más las personas que solicitan recibir el sacramento de la Confirmación o iniciar un proceso de preparación para el Bautismo, una realidad que la Sección de Catecumenado de adultos de la Delegación diocesana de Catequesis acompaña a través de distintos itinerarios presentes en parroquias, comunidades y ámbitos pastorales de toda la Diócesis de Salamanca.

Al frente de este servicio se encuentra desde el pasado mes de marzo el sacerdote diocesano y delegado diocesano de Catequesis, José Ángel Ávila. Una tarea que ha recibido, como reconoce, “con gozo y al mismo tiempo con responsabilidad”.

“Estamos en un momento nuevo”,  asegura José Ángel Ávila al referirse al incremento de adultos que desean completar su iniciación cristiana o iniciar un camino de fe dentro de la Iglesia.

La Diócesis de Salamanca puso en marcha el pasado mes de octubre un itinerario de inspiración catecumenal común para adultos bautizados que desean recibir la Confirmación, con el objetivo de ofrecer unos criterios comunes de formación y acompañamiento en toda la diócesis. El proceso concluirá en las próximas semanas con la celebración del sacramento de la Confirmación de estos adultos. Concretamente, el próximo 30 de mayo se confirmarán en la Catedral Nueva 40 adultos que han participado activamente en este itinerario diocesano que se ha llevado a cabo en la Casa de la Iglesia.

A ellos se suman muchos que se preparan en parroquias, unidades pastorales, cofradías y otros grupos eclesiales repartidos por toda la diócesis. Actualmente, 23 personas participan quincenalmente en las catequesis que se celebran los lunes en la Casa de la Iglesia, aunque el número adultos que este curso siguen procesos de preparación es considerablemente mayor.

Convivencia celebrada el pasado 21 de marzo en la Casa de la Iglesia

Entre los participantes hay personas procedentes de Alba de Tormes, Villamayor, varias cofradías, la Delegación diocesana de Pastoral Universitaria así como distintas localidades, especialmente de las zonas de Robliza y Ledesma.

“En este curso hicimos una invitación a nivel diocesano y la respuesta fue positiva. Hubo muchas solicitudes en algunos pueblos, en algunas cofradías y en la Pastoral Universitaria ha aumentado bastante la demanda”, señala José Á. Ávila.

Un itinerario común para toda la diócesis

El proceso de preparación incluye encuentros catequéticos quincenales, celebraciones, tiempos de oración y convivencias. La propuesta sigue la pedagogía del catecismo de adultos Buscad al Señor y busca acompañar a los participantes en un camino de maduración de la fe.

“Los adultos mostraron un interés por volver a la fe y revitalizarla. Incluso algunos grupos desean continuar alimentando su vida cristiana después de recibir la Confirmación”, afirma este responsable.

El itinerario impulsado por la diócesis contemplaba dos convivencias. La primera de ellas tuvo lugar el pasado 21 de marzo en la Casa de la Iglesia y reunió a cerca de 60 adultos que se preparan para recibir la Confirmación entre los diferentes grupos presentes en la diócesis. El encuentro giró en torno al pasaje evangélico del encuentro de Jesús con la samaritana.

La jornada comenzó con una oración en la Capilla Mayor y continuó con una catequesis mistagógica impartida por el sacerdote diocesano, Tomás Durán.  Después hubo tiempos de oración personal, trabajo en grupo y la celebración de la Eucaristía.

La segunda convivencia tendrá lugar el próximo 24 de mayo, de 16:30 a 20:30 horas, en la Casa de la Iglesia, como preparación inmediata para la celebración de la Confirmación. La jornada incluirá una celebración penitencial en la Capilla Mayor, una catequesis litúrgica sobre la celebración del sacramento, el ensayo en la Catedral Nueva y un momento de convivencia fraterna.

“Una experiencia única e irrepetible”

Entre quienes participan en este itinerario hay historias muy distintas, aunque muchas coinciden en el deseo de reencontrarse con Jesús, profundizar en la vida cristiana y completar un camino que algunos habían dejado pendiente desde hacía años.

Cristina valora el ambiente cercano del grupo y la claridad de las catequesis.

Cristina es de Matilla de los Caños del Río y decidió confirmarse después de atravesar una etapa de alejamiento de la fe. En su caso está bautizada, “hice la comunión y me casé por la Iglesia. Pero también tuve un momento en mi vida de poca fe y dije: voy a tirar para adelante, voy a confirmarme para recuperar toda esa fe que había perdido”, relata.

Además del proceso espiritual, valora especialmente el ambiente cercano del grupo y la sencillez con la que se desarrollan las catequesis.  Los encuentros son amenos “y explican los temas de una manera que nunca había entendido”. comenta. Actualmente participa en uno de los dos grupos de adultos que se preparan para recibir la Confirmación, integrado por 18 personas y se reúnen cada viernes y que han sido acompañadas principalmente por los sacerdotes José Ángel Ávila y Tomás Durán, así como la hna. Begoña Antolínez  y la catequista Mª Eugenia Sánchez, todos ellos del equipo apostólico de la Delegación diocesana de Catequesis.

Cristina anima a otros a dar este paso. “Aparte de prepararnos, disfrutamos, conocemos a mucha más gente y compartimos muchas cosas”.

Otra compañera de la misma parroquia, también llamada Cristina, explica que hacía muchos años que no había confirmaciones en su pueblo. “La última persona que se confirmó fue mi hermana. Cuando vi esta oportunidad dije: voy a por ello”.

Cristina decidió dar el paso para vivir más profundamente su fe

En su caso, la decisión también nació de una experiencia personal vivida dentro de su familia. “Tuve una crisis de fe, pero después, por cuestiones familiares, todo salió bien y sentí que era el momento de darle gracias a Dios. Qué mejor manera de hacerlo que confirmándome”.

Sobre el proceso formativo, destaca especialmente el carácter reflexivo de las catequesis: “me gustan porque que nos hacen reflexionar sobre nuestro yo interior”.

La convivencia diocesana celebrada el pasado mes de marzo también le dejó una profunda impresión. “No me esperaba tanta gente de diferentes edades y de tantos sitios distintos”. Para ella fue “una verdadera sorpresa” encontrarse con tantas personas que desean acercarse más a la fe, y anima a otros a participar en este itinerario porque “es una experiencia única e irrepetible”.

Entre los participantes se encuentran también matrimonios que desean completar juntos su iniciación cristiana. Es el caso de Roberto y Noemí, de la parroquia de San Isidro, quienes comenzaron este camino con el deseo de ser padrinos de Bautismo de su nieto y transmitir la fe a sus hijos y nietos.

Roberto y Noemí participan en este itinerario con el deseo de completar su Confirmación y transmitir la fe a sus hijos y nietos

“Pensamos que era una buena oportunidad para acercarnos un poquito más a Dios”, explican.
Ambos destacan el ambiente humano y la acogida recibida desde el inicio, así como la facilidad para compatibilizar las sesiones con la vida familiar. “El horario es bastante asequible para venir y dejar a los hijos en casa. Estoy muy contenta de poder hacerlo”, señala Noemí.

El próximo 30 de mayo serán confirmados en la Catedral Nueva junto a otros 38 adultos,  en una celebración que esperan con mucha ilusión. “Será muy bonito recibirla junto a todos nuestros compañeros y que nos la administre el obispo en la Catedral”, sostiene Noemí emocionada.

Por su parte, Roberto subraya cómo este proceso les está ayudando también a vivir la fe de una manera más consciente y cercana. “Queremos transmitir a nuestros hijos lo que significa hoy la religión”, vivir su fe, “una experiencia personal que te ayuda a vivir las cosas de otra manera, con más tranquilidad y esperanza”.

Asimismo, considera que este camino ayuda a afrontar las dificultades de la vida desde una mirada creyente. “Hay momentos difíciles en la vida y esto ayuda bastante a pensar, a meditar las cosas y a seguir adelante. Yo se lo recomendaría a todo el mundo”.

 

Convivencia de adultos que están formándose según el itinerario diocesano, durante la convivencia celebrada el pasado 21 de marzo.

 

Acercarse de nuevo a la Iglesia

Ángel es otro de los adultos que se forman en la Casa de la Iglesia, en su caso, reconoce que nunca imaginó volver a la Iglesia después de tantos años.  “Llevaba 27 años sin ir a ninguna iglesia”, afirma.

Su regreso comenzó de forma inesperada, durante un paseo por Salamanca. “Vi un cartel en la iglesia del Carmen sobre un grupo de catequesis para mayores y decidí dar el paso. Estaba en una época de mi vida en la que me encontraba muy solo y muy vacío”.

A partir de ahí comenzó un camino que hoy vive acompañado por los responsables de este itinerario diocesano. “Fue como una especie de llamada. Algo dentro de mí me decía que tenía que volver a la senda”. Actualmente, participa en las catequesis de la Casa de la Iglesia . “Rezamos al Espíritu Santo, trabajamos distintos pasajes del Evangelio y todo este proceso nos ayuda a interiorizar lo que significa recibir el Espíritu Santo”.

También crece la participación en el ámbito universitario

La Pastoral Universitaria constituye otro de los espacios donde aumenta el número de jóvenes adultos que desean completar su iniciación cristiana. De hecho, cerca de medio centenar de jóvenes recibirá este viernes, 8 de mayo, el sacramento de la Confirmación en la Catedral Vieja de Salamanca, en una celebración presidida por el obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo, Mons. José Luis Retana Gozalo.

Estos jóvenes se han preparado durante el último año en distintos grupos impulsados desde la Pastoral Universitaria y acompañados por el capellán de la UPSA y delegado diocesano de Pastoral Universitaria, Ricardo de Luis Carballada.

Para José Ángel Ávila, esta realidad confirma que existe entre muchos jóvenes y adultos una búsqueda sincera de profundizar en la fe y completar su iniciación cristiana dentro de la vida de la Iglesia.

 

Sesión de formación en la sede de Pastoral Universitaria.

Un momento de gracia para la Iglesia diocesana

Junto al aumento de adultos que solicitan la Confirmación, también crece el número de personas no bautizadas que desean iniciar un proceso catecumenal. “En este curso ha aumentado el número de adultos que han escrito a la delegación o se han dirigido a sus párrocos para pedir ser bautizados”, explica José Ángel Ávila.

En estos casos, los candidatos siguen un proceso acompañado por sus comunidades cristianas, catequistas, padrinos y sacerdotes, hasta recibir el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía durante la Vigilia Pascual en la Catedral.

El responsable diocesano del catecumenado considera que esta realidad supone una oportunidad pastoral para toda la Iglesia e invita a toda la comunidad diocesana a “acoger este momento con esperanza”.
“La Iglesia tiene ante sí una oportunidad para aprender a formar cristianos tomando como modelo el catecumenado”, afirma.

Asimismo, anima a parroquias, unidades pastorales y arciprestazgos a impulsar procesos catecumenales también para adultos ya bautizados, con el objetivo de formar laicos comprometidos y comunidades capaces de acompañar nuevos procesos de fe.

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