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16/01/2026

Julia Blázquez: “Esta semana es una invitación a sentir el dolor de la división y avivar el deseo de unidad”

La directora del Servicio diocesano de Ecumenismo y Relaciones Interconfesionales recuerda, con ocasión del Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos, que nuestro mundo tiene derecho a esperar de todos los cristianos “que establezcamos puentes”

 

SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN 

Este domingo, 18 de enero, comienza una nueva edición de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, una cita que cada año invita a las distintas confesiones cristianas a detenerse, orar juntas y renovar el compromiso con la unidad. Con este motivo, la directora del Servicio diocesano de Ecumenismo y Relaciones Interconfesionales, Julia Blázquez, comparte en esta entrevista algunas claves para comprender el  sentido de esta cita ecuménica, el lema que la acompaña y el camino que, desde Salamanca, se está recorriendo en favor del diálogo y la comunión.

 

¿Cuál es el objetivo de esta semana de oración y por qué sigue siendo necesaria hoy?

Nada más terminar la celebración de Navidad, todas las confesiones cristianas tenemos esta cita de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, del 18 al 25 de enero. Desde el año 1968, es decir, hace 58 años, celebramos este tiempo de oración con una estructura común de materiales.

Julia Blázquez es la responsable de ecumenismo de la Diócesis de Salamanca. Foto: Ó. García.

Esta semana sigue siendo siendo necesaria, porque desgraciadamente continuamos divididos. Y, aunque hay comisiones teológicas que van avanzando, la división de los cristianos es una realidad.  Por eso, esta semana es una invitación a sentir el dolor de esa división y también avivar nuestro deseo de unidad, de trabajar y de orar juntos, de unirnos profundamente a la oración de Jesús en la Última Cena, que dice: “Padre, que todos sean uno, como tú y yo somos uno”, esto es necesario.

El lema de este año nos habla de un cuerpo, pero de un cuerpo que ahora mismo está dividido. El cuerpo invisible es en Cristo: estamos unidos; pero realmente el cuerpo visible, lo que se ve externamente, es que estamos divididos. Entonces, “es una desgracia”, que tengamos que celebrar cada año una semana para orar por la unidad, porque quiere decir que no está conseguida.

 

«Un solo Espíritu, una sola esperanza», es el lema de este año. ¿Qué mensaje quiere transmitir y por qué es especialmente significativo en el contexto actual?

Este es el mensaje que nos ha ofrecido la Iglesia de Armenia y que conecta con todo lo que hemos vivido el año pasado, especialmente con el 1700 aniversario del Credo Niceno.  En este sentido, entonces se han potenciado muchos encuentros a nivel mundial, entre los que cabe destacar el del papa León XIV y el patriarca Bartolomé en Nicea, un encuentro que ya había preparado el papa Francisco. De este modo, el mensaje de este año conecta con esa unidad en la fe y que remonta a hace 1700 años.

El lema “Un solo espíritu, una sola esperanza”, nos habla de un solo cuerpo, una realidad en la que tenemos que profundizar.  Su naturaleza invisible está clara: tenemos una fe, un bautismo, que es lo que depende de Cristo. Pero en lo que depende de nosotros, en lo visible, tenemos que seguir trabajando.

El tema de la esperanza es clarísimo. La oración, sin duda, es un alimento para que este cuerpo se desarrolle armónicamente.  Nuestro mundo tiene derecho a esperar de nosotros que establezcamos puentes, como hizo la Iglesia de Armenia, que ha preparado los materiales este año. Vivimos en un mundo con guerras, fracturado y muy polarizado, que necesita que aprendamos a mirarnos como hermanos y a tender lazos de esperanza.

Y el Espíritu, que es el que hace posible esto, también produce entre los cristianos lo que llamamos el “ecumenismo de sangre”. Son muchos los cristianos que, en este momento, dan testimonio con su vida en lugares donde no son protegen sus derechos ni se reconocen sus derechos fundamentales, y donde la vulneración por parte de los poderes civiles es cada vez más fuerte.

Desde este lema, tendríamos que solidarizarnos y pensar especialmente en nuestros hermanos que sufren más la vulneración de sus derechos en tantas partes del mundo. Esto nos enseña la Iglesia de Armenia, que ha sufrido muchísimas persecuciones, desde el genocidio turco hasta el tiempo que estuvo perteneciendo a la Unión Soviética y, más recientemente, con el  conflicto de Azerbaiyán. Mirar con cariño a esta Iglesia que nos ha ofrecido sus materiales nos enseña mucho a vivir la fe, incluso asumiendo incluso la persecución.

 

Oración interconfesional en la iglesia Nuestra Señora del Carmen. Foto: Ó. García.

 

¿Qué confesiones cristianas están presentes en Salamanca y cómo trabajáis desde el Servicio diocesano de Ecumenismo para favorecer ese diálogo y ese encuentro?

Hay muchas relaciones que nacen de la amistad, y ahí tenemos encuentros. Luego los encuentros más oficiales se concentran en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, donde la Iglesia Anglicana, que ahora tiene sede en Santo Tomás Cantuariense, y los ortodoxos rumanos, tenemos una relación muy cordial con ellos.

Eucaristía por la unidad de los cristianos. Parroquia santuario de María Auxiliadora. Foto: Ó. García.

Las demás iglesias suelen ser iglesias evangélicas, algunas de ellas pentecostalistas, varias de Iglesia de Filadelfia. Tenemos también la Iglesia de los Séptimos Días y otras  pequeñas del mundo cristiano pentecostal, como la Iglesia Bautista de Santa Marta.

Nosotros lanzamos un hilo de encuentro, y con los que responden compartimos la unidad de la semana, en la oración y, también, iniciativas en torno a la paz, hacemos algún gesto conjunto en algún momento significativo, para favorecer la no violencia, que está en el corazón de nuestra fe cristiana.

También participamos juntos en el Tiempo de la Creación, ya que a todos nos une también el cuidado por el cuidado de la Creación, y luego compartimos desde los voluntariados, favoreciendo la vida de los que pasan más necesidad en Salamanca.

 

¿Qué valor tienen los encuentros de oración que vais a celebrar durante esta Semana de Oración?

Fortalecen en nuestra amistad, en aquello que nos une profundamente, que es nuestra fe en Jesucristo, en la oración y en la formación, que también intentamos introducir algún día una formación conjunta. La oración compartida, el mirarnos a los ojos y sentir que en nosotros se mueve el mismo Espíritu, y que pertenecemos al mismo Jesús por el mismo Bautismo,  va fortaleciendo la paz y nos impulsa a comprometernos  a favor del mundo, de la creación y de la paz.

 

¿Destacarías algún momento concreto de esta semana?

Empezaremos este domingo con el culto de la Santa Comunión, a las 12:30 horas, que nos lo ofrece la Iglesia Española Anglicana en Santo Tomás Cantuariense.

Un punto del lema de este año es la esperanza, y hay muchos grupos que la aportan en nuestra diócesis. Sin duda, uno de ellos es el de los jóvenes de la Pastoral Universitaria que el lunes van a animar la oración en la iglesia de San Benito. El martes tenemos la oración al estilo de Taizé que tanto nos gusta y nos ayuda, que preparan con tanto cariño los padres Carmelitas, en la iglesia del Carmen de Abajo.

Oración de Taizé. Iglesia del Carmen de Abajo. Foto: Ó. García.

El miércoles es el día que dedicamos a la formación ecuménica en la Universidad Pontificia, en el Aula de Grados. Contaremos con una conferencia a cargo de la profesora Ana Rodríguez Laiz, “Un Solo Espíritu, una Sola Esperanza”, seguida de un coloquio sobre acentos de la esperanza en cada Iglesia, con la participación de algún miembro de la Iglesia ortodoxa y de la Iglesia anglicana. El jueves tenemos la celebración estrella de la semana: la celebración interconfesional en la iglesia del Carmen, donde será presidida por nuestro obispo, Mons. José Luis Retana, y otros pastores de las confesiones cristianas que han respondido.

El viernes viviremos una oración entrañable, como solo la comunidad de Fe y Luz sabe hacerlo, en la parroquia de Jesús Obrero, en Pizarrales. El sábado, como es habitual, la eucaristía en la parroquia de María Auxiliadora, a la que van muchos católicos y a la que nos uniremos ese día para celebrar la fe y dar un sabor ecuménico a la eucaristía. Salvo los domingos, todas estas  celebraciones tendrán lugar a las 19:00 horas.

Y, el domingo, 25 de enero, ponemos el broche a la semana con la santa y divina liturgia de la Iglesia ortodoxa romana, junto a las Úrsulas.

 

«Un solo Espíritu, una sola esperanza»: Salamanca celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

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