01/05/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACION
La Asamblea eclesial de Iglesia en Castilla “Renovados para la misión” comenzó este jueves, 30 de abril, en Ávila con la participación de cerca de 300 delegados procedentes de las nueve diócesis de la región. Entre ellos, 35 pertenecen a la diócesis de Salamanca, que se ha sumado a este encuentro tras un proceso de preparación compartido durante los últimos años.
La sesión inaugural tuvo lugar en el colegio diocesano de la Asunción de Nuestra Señora. El obispo de Ávila, Mons. Jesús Rico García, dio la bienvenida a los asistentes y definió la Asamblea como un “hito único” en la aplicación del camino sinodal en España. En su intervención, resaltó que este encuentro culmina un proceso en el que “sacerdotes, religiosos y laicos de cada una de nuestras diócesis han trabajado con seriedad y generosidad para elaborar un diagnóstico honesto de la situación de la Iglesia en nuestra tierra”.
El prelado abulense hizo referencia a los desafíos actuales, como “el envejecimiento y la despoblación de tantos pueblos de Castilla, el alejamiento de muchos bautizados o los retos de una cultura cada vez más digital e individualista”, y destacó que este tiempo invita a discernir “qué nos pide el Señor en este momento concreto de la historia”.
Una de las sorpresas de la jornada fue la lectura del mensaje enviado por el papa León XIV, que llegó a través de la Nunciatura Apostólica en España. En él, el Santo Padre anima a los participantes “a ser uno en Cristo, para renovar el fuego de la vocación misionera y avanzar juntos en el compromiso de la evangelización”.
El pontífice sitúa este encuentro como una oportunidad para el futuro de la Iglesia en Castilla y alienta a sus participantes a “abrir nuevos horizontes para los pueblos y ciudades de esa amada tierra española, cuna de grandes santos y fervientes misioneros que han llevado la Buena Noticia de Cristo al mundo entero”. El mensaje concluye con la bendición apostólica que el Santo Padre imparte “de corazón”, y que hace extensiva a las familias y seres queridos de los participantes.
El encargado de dar lectura a este mensaje fue el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello García, quien además ofreció una intervención en la que repasó el camino recorrido hasta esta Asamblea. Durante su exposición, quiso visibilizar el trabajo conjunto desarrollado por las nueve diócesis de Castilla en ámbitos como la catequesis, la educación, la pastoral juvenil, los seminarios o la acción de Cáritas, y destacó que este proceso es fruto de “una experiencia de un largo trabajo” compartido.
En un gesto simbólico, Mons. Argüello mostró algunos de los documentos que han acompañado este camino, entre ellos las actas de los encuentros preparatorios y el Documento Final del Sínodo. Asimismo, avanzó las claves del denominado “Documento 0”, que servirá de base para el trabajo de la Asamblea y que se articula en torno a tres grandes ejes: la conversión pastoral y el fortalecimiento del encuentro con Jesucristo; la renovación del estilo pastoral para una Iglesia más cercana, misionera y corresponsable; y la reforma de las estructuras evangelizadoras, con especial atención a la parroquia y al entorno digital.
“Es en esta corriente donde nos situamos”, afirmó, en referencia al camino sinodal impulsado por el papa Francisco, así como a las orientaciones pastorales de la Conferencia Episcopal Española. En este contexto, subrayó que todo este proceso “nos lleva a la Palabra y, desde la Palabra, volvemos a los textos para una mirada más profunda y, sobre todo, volvemos a nuestro corazón y nuestras manos para avanzar y vivir la experiencia de ser renovados para la misión”.
Antes del inicio de la Asamblea, en declaraciones a los medios, Mons. Argüello se refirió también a la próxima visita del papa León XIV a España. En este sentido, aseguró que “la presencia del sucesor de Pedro va a suponer, sin duda, un gran impulso para renovarnos en la misión y para reforzar la comunión entre las diversas diócesis”. Asimismo, expresó una “gran expectativa” ante los mensajes que el Santo Padre pueda dirigir tanto a las instituciones como a la sociedad civil.
El arzobispo puso en valor la realidad de Castilla, una tierra que, según señaló, “muchas veces se describe como vaciada, pero que está llena de ilusión, entusiasmo y ganas de ofrecer su patrimonio”, no solo espiritual, sino también cultural y humano, con una destacada capacidad de acogida.
La sesión inaugural contó también con la intervención del vicario de pastoral de Ávila, Jorge Zazo, quien destacó que la Asamblea constituye “un acontecimiento especial para todas las iglesias que caminan en Castilla” y destacó el compromiso de los participantes por “transmitir la Buena Noticia de Jesucristo”.
El acto fue conducido por la presidenta del Foro de Laicos de España, la salmantina Belén Santamaría, y durante el mismo se interpretó el himno oficial de la Asamblea, compuesto por el cantautor Rogelio Cabado, cuyo lema —“Renovados para la misión”— da nombre también a este encuentro.
La primera jornada concluyó con una vigilia de oración en la iglesia de San Pedro, presidida por el obispo de Segovia, Mons. Jesús Vidal Chamorro, en un clima de recogimiento que marcó el inicio de esta Asamblea, llamada a impulsar un nuevo impulso en la vida de la Iglesia en Castilla.
