Con una inversión de 1,2 millones de euros financiados a partes iguales, el acuerdo ya en ejecución incluye actuaciones como la de la torre de la iglesia de Palaciosrubios, la de mayor envergadura (245.000 euros), que comenzará en abril
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
La Diócesis de Salamanca ha renovado el convenio de colaboración con la Diputación provincial para la conservación y reparación de iglesias y ermitas, dentro del programa correspondiente a los años 2024-2025. Este acuerdo, que ya se encuentra en marcha, permite intervenir en 13 templos de la diócesis, con una inversión conjunta de 1.200.000 euros, financiados al 50% entre ambas instituciones.
El plan se integra en un programa más amplio que, en el conjunto de la provincia contempla 30 actuaciones en las Diócesis de Salamanca, Ciudad Rodrigo y Plasencia, y una inversión superior a 1,8 millones de euros. De esa cantidad, la Diputación provincial de Salamanca aporta 900.000 euros, de los cuales 600.000 corresponden a la diócesis salmantina.
Intervenciones en la Diócesis de Salmanca
Las actuaciones en la diócesis salmantina se desarrollan en las iglesias de Peñarandilla, Monleras, Linares de Riofrío, Pedrosillo de Alba (ya ejecutada), San Miguel de Robledo, Espino de la Orbada, Montemayor del Río, Añover de Tormes, Galleguillos (ya realizada) y Monterrubio de la Armuña, así como en las torres de las iglesias de Zorita de la Frontera (donde ya se han ejecutado), Palaciosrubios y Villaflores (ambas comenzarán en las próximas semanas).
Las obras, centradas principalmente en la consolidación de cubiertas, avanzan ya en diferentes fases, algunas han sido ejecutadas o están próximas a su finalización, mientras que otras se encuentran en desarrollo o en fase administrativa.
Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la intervención en la iglesia de San Andrés de Palaciosrubios, con un presupuesto de 245.000 euros, así como la de la iglesia de La Asunción en Linares de Riofrío, con 140.000 euros o la de Villaflores, con 120.000 euros. Junto a estas, se llevan a cabo otras intervenciones de menor entidad, igualmente necesaria, que permiten prevenir el deterioro de los templos.
Colaboración institucional al servicio de los pueblos
Durante la presentación, el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, acompañado por la diputada de Convenios, Nieves García, explicó que este esfuerzo responde a una necesidad real “teníamos una deuda pendiente y había algunas cifras desactualizadas, por lo que era necesario doblar las cantidades”. Asimismo, destacó que estas actuaciones “servirán para proteger la memoria y la identidad de los pueblos más pequeños”.
Javier Iglesias resaltó también el valor de los templos en la vida cotidiana, “las iglesias forman parte del patrimonio histórico y cultural más querido, pero también son espacios de convivencia, de encuentro y de vida en nuestros pueblos”.
El valor de los templos en la vida de las comunidades
Por su parte, el obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, que acudió acompañado por el provicario general, Antonio Carreras, valoró positivamente la cooperación institucional, y recordó que este camino conjunto, iniciado en 1997, ha permitido actuar en más de 300 templos. “Cuando las instituciones religiosas y civiles trabajan juntas, redunda en bien de todos”, señaló.
Mons. Retana destacó el significado de los templos en la vida de los pueblos, “son el lugar más emblemático” de cada comunidad, donde “se recoge la historia de cada persona:
allí se han casado, bautizado, han recibido la Primera Comunión o confirmado,…”. Por ello, añadió que “mantener esto es un bien para la población de todos nuestros pueblos“. También subrayó la importancia de la vida comunitaria que se genera en torno a las iglesias, incluso en las localidades más pequeñas, “aunque sea una comunidad pequeña, se ven, rezan juntos y se crea también una vida social”. Y finalizó su intervención valorando este esfuerzo compartido por las instituciones como “un bien para toda la diócesis”.
En línea con las palabras del obispo de Plasencia, Mons. Ernesto Brotons, que habló de la importancia de estas intervenciones “conservar y cuidar nuestro patrimonio es cuidad el patrimonio más importante que tenemos, que son las personas”, al recordar que “detrás de cada iglesia hay mucha vida”.
El convenio establece que una comisión mixta es la encargada de seleccionar las actuaciones más urgentes, bajo criterios técnicos, mientras que las diócesis asumen la contratación, gestión y ejecución de las obras así como la redacción de los proyectos.