14/04/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
Con el inicio de la campaña de la Renta, la Iglesia vuelve a invitar a marcar la X en la casilla 105. El vicario general de la diócesis de Salamanca, Tomás Durán, explica el sentido de este gesto, su impacto en la sociedad y las iniciativas que permiten conocer de cerca la labor que se sostiene gracias a esta asignación.
¿Por qué es importante fijarse en la casilla 105?
Es importante porque así se puede participar en el sostenimiento de la Iglesia. Y la Iglesia, en su labor evangelizadora, también realiza una labor humanizadora, porque el Evangelio humaniza, ayuda a la educación en valores como la responsabilidad, la solidaridad, la participación democrática o la corresponsabilidad en todos los ámbitos. Evangelizar es también defender al hombre, a la humanidad. Decía Pablo VI algo muy bonito a los hombres de cultural y científicos: “Reconocer que en la Iglesia también somos promotores del hombre”. Por eso es importante sostener la Iglesia porque es un bien social que ayuda a la sociedad a mantener valores.
Más de 75.000 salmantinos ya la marcaron el año pasado la X a favor de la Iglesia. ¿Qué lectura hace?
Es una tendencia al alza. En primer lugar, una felicitación a todos los salmantinos y salmantinas, tanto a los que marcan la casilla como a los que no, porque todos formamos parte de este pueblo, tanto de la ciudad como de sus pueblos. Este aumento es señal de que la Iglesia salmantina está en buen camino y de que su tarea evangelizadora, de caridad y de defensa del hombre y del bien común es reconocida por la sociedad. Nos alegra que se reconozca este trabajo y este camino, que está presente en ámbitos como la inmigración, la pastoral penitenciaria, la conservación del patrimonio o el mantenimiento vivo de las parroquias.
Para los que tengan dudas, ¿marcar la X cuesta dinero o afecta al resultado de la declaración? ¿Se pueden marcar las dos casillas?
Marcar la casilla 105 no es un impuesto más, es decidir que una parte de los impuestos que ya pagamos al Estado, el 0,7%, se destine a la Iglesia. Y si se marcan los dos, a la Iglesia y a los bienes sociales. Tenemos la libertad para marcar uno, los dos, o ninguno. Yo invito a marcar los dos, porque la Iglesia siempre está a favor del bien social, de toda actividad caritativa, cultural, de promoción de las personas y de defensa de la justicia en medio del mundo. No hay competencia entre las dos X, sino que me alegra que se marque la otra.
Además de la asignación tributaria, ¿cómo se financia la diócesis?
Además de esta asignación, que es una partida importante que la Conferencia Episcopal Española distribuye con unos baremos equitativos y comunitarios, la Iglesia se sostiene gracias a los donativos de los fieles, las aportaciones a través de las parroquias, los legados o herencias, iniciativas como “Dono a mi Iglesia” y también con recursos propios que también sirven para la evangelización.
La diócesis busca vivir una comunión de bienes, especialmente con los más pobres y necesitados. Queremos vivir ese espíritu de los primeros cristianos que lo tenían todo en común y nadie llamaba propio a lo suyo, lo compartían empezando por los más necesitados y en tareas evangelizadores, culturales, educativas, etc.
Este año vuelve la Línea 105. ¿En qué consiste esta iniciativa?
Es una ruta que quiere mostrar de forma viva distintas actividades de la Iglesia que son fruto, en muchos casos, de marcar la X del 105. Se podrá conocer la vida de una parroquia como la de Santa Marta, la restauración de un artesonado del siglo XVI en la iglesia de Moriscos, el Colegio de Pizarrales, que es diocesano, y el Centro de Escucha diocesano, recientemente inaugurado.