08/06/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
La tercera jornada de la visita apostólica del papa León XIV a España continuó este lunes con un encuentro especialmente significativo con los obispos españoles reunidos en la Plenaria de la Conferencia Episcopal Española. Entre ellos se encontraba el obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, quien pudo compartir una intensa jornada de oración, reflexión y convivencia junto al Santo Padre.
La mañana comenzó temprano en la sede de la Conferencia Episcopal, donde los obispos celebraron juntos la eucaristía y posteriormente se dirigieron a la sala de reuniones, donde participaron en un momento de oración a la espera de la llegada del Papa.
Según explicó el obispo salmantino, el Santo Padre utilizó la imagen de un viaje para hablar del ministerio episcopal y de la vida cristiana. A través de esta comparación, invitó a los obispos a discernir qué es verdaderamente importante en su misión y qué elementos pueden resultar accesorios o superfluos.
“Ha querido hacer una especie de comparación de nuestra vida con un viaje, sabiendo qué cosas llevamos a veces que pueden ser superfluas y cuáles son esenciales“, señaló Mons. Retana.
Durante su intervención, León XIV puso el acento en aquellos aspectos que deben ocupar el centro de la vida de un obispo: la cercanía a las personas, la capacidad de acogida, la comunión eclesial y las relaciones fraternas con sacerdotes, religiosos y fieles.El Papa insistió especialmente en la importancia de cuidar las relaciones humanas como expresión concreta del servicio pastoral. La acogida, la escucha y la comunión fueron algunas de las claves que, según el obispo de Salamanca, estuvieron presentes a lo largo de toda su intervención.
“Nos ha estado hablando de las relaciones de acogida, de comunión, de las relaciones con los sacerdotes y con las personas. De algún modo, nos ha ido ofreciendo un elenco de cómo debería ser un buen obispo”, explicó Mons. Retana.
Tras la sesión de trabajo en la Conferencia Episcopal, la jornada continuó en un ambiente más distendido y fraterno. Los obispos se trasladaron a la Nunciatura Apostólica, donde compartieron el almuerzo con el Santo Padre.
Este encuentro permitió prolongar la convivencia y el diálogo en un clima de cercanía. La jornada concluyó con una fotografía de grupo que quedará como recuerdo de una visita histórica para la Iglesia en España.
La presencia de León XIV en la Plenaria ha supuesto un momento de especial significado para el episcopado español, que ha podido escuchar de primera mano las orientaciones del Papa para afrontar los desafíos actuales de la evangelización, con una llamada constante a poner en el centro lo esencial: la comunión, el servicio y la cercanía a las personas.
