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04/06/2026

Madre Aleluya: «Hay mucha sed de profundizar en la relación con Cristo»

La superiora de las Hermanas Pobres de Santa Clara de Cantalapiedra, comunidad galardonada recientemente con el Premio Orar de la Fundación Declausura, reflexiona sobre las inquietudes que descubre en quienes se acercan al monasterio buscando un espacio de oración y encuentro con Dios

 

SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN

La celebración diocesana de la Jornada Pro Orantibus, que tuvo lugar el pasado domingo, 31 de mayo, en el Monasterio del Sagrado Corazón de Jesús de Cantalapiedra, permitió que los fieles se acercaran una vez más a la realidad de la vida contemplativa y a la misión que desempeñan estas comunidades en la Iglesia.

Con motivo de esta jornada, la superiora de las Hermanas Pobres de Santa Clara de Cantalapiedra, la Madre Aleluya, reflexionó en el programa diocesano “El Espejo” en COPE Salamanca, sobre las inquietudes que descubre en muchas de las personas que participan en las iniciativas que promueve esta comunidad y que encuentran en el monasterio un lugar de silencio, oración y escucha.

Madre Aleluya, superiora del Monasterio Santuario del Sagrado Corazón de Jesús en Cantalapiedra

Esta religiosa reconoce que una de las preguntas más frecuentes tiene que ver con la perseverancia en la vida espiritual. “Hay mucha sed de preguntar a las hermanas que viven una vida contemplativa sobre cómo vivir la oración cuando se pasa el primer momento de emoción, cómo vivir los momentos de oscuridad, cómo profundizar en la relación con Cristo”.

A su juicio, el testimonio cotidiano de los religiosos y religiosas de clausura ayuda a muchas personas a comprender que la vida de fe no se sostiene únicamente en experiencias intensas o momentos puntuales. “El encontrarse con una comunidad que vive continuamente en ese espíritu de adoración y alabanza les ayuda a dar estabilidad a esas experiencias”, sostiene.

La comunidad de Cantalapiedra recientemente el Premio Orar, concedido por la Fundación DeClausura, en reconocimiento a la labor de acogida y acompañamiento espiritual que desarrolla a través de las “Corazonadas”. Esta iniciativa, que se celebra el primer viernes de mes entre octubre y  junio, ofrece una noche de adoración y un espacio de formación en torno al Sagrado Corazón de Jesús.

La madre Aleluya señala que el galardón pertenece también a quienes participan y colaboran en estas experiencias. “Ese premio en realidad no es para nosotras, pues nosotras lo único que hacemos es abrir la puerta”.

 

 

 

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