12/03/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
El Congreso Diocesano de Vocaciones “Vivo, para quién”, que se celebrará del 13 al 15 de marzo en el Colegio Calasanz, contará finalmente con 534 personas inscritas, procedentes en su mayoría de la ciudad de Salamanca y de numerosos pueblos de la diócesis.
En cuanto al perfil de los participantes, 179 son hombres (33,5%) y 355 mujeres (66,5%). Por edades, el Congreso reunirá a personas de distintas generaciones: el 31,6% de los inscritos tiene menos de 50 años, mientras que el 68,4% supera esa edad. Entre los asistentes habrá jóvenes de entre 16 y 30 años, así como personas de más de 70.
Respecto a la procedencia de los inscritos, refleja una amplia representación de la diócesis. Salamanca capital concentra 338 participantes, aunque también acudirán personas de numerosas localidades como Santa Marta de Tormes, Villares de la Reina, Villamayor, Cabrerizos, Guijuelo, Sotoserrano, Miranda del Castañar, Peñaranda o Macotera, entre otras. Además, se han registrado participantes procedentes de Madrid, Burgos, Zamora o Getafe.
El Congreso contará también con presencia de familias, en concreto, 22 acudirán con sus hijos, lo que supondrá la participación de 40 menores con edades entre los 0 y los 15 años. Para facilitar su presencia, la organización ha previsto actividades paralelas para niños durante el desarrollo del encuentro.

La Diócesis de Salamanca presentó este Congreso el pasado 3 de marzo como una invitación a reavivar la cultura vocacional y fortalecer la comunión de la Iglesia diocesana. El obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, agradeció a Dios “por este momento”, y reconoció el trabajo de la Mesa Vocacional, un equipo que —señaló— ha trabajado “con tanto entusiasmo, con tanta entrega y con tanta vitalidad”.
El obispo explicó que el Congreso nace del camino iniciado con el Congreso Nacional de Vocaciones celebrado en Madrid el año pasado, una experiencia que “nos marcó muchísimo” por la vivencia de una Iglesia unida en la diversidad de carismas. “De aquel congreso nos traemos el encargo de preparar aquí en Salamanca una cosa similar a nuestro nivel”, indicó.
Mons. Retana subrayó que el Congreso quiere ayudar a mirar la vida desde una clave distinta: “cambiar el chip” ante una sociedad donde, a veces, se vive como si todo fuera fruto del azar. Frente a ello, destacó la visión cristiana de la existencia como “fruto de un designio amoroso de Dios”, que llama a cada persona a una tarea.

El encuentro se celebrará del 13 al 15 de marzo en el Colegio Calasanz, un espacio que permitirá acoger ponencias, talleres y momentos comunitarios. El programa está planteado como una experiencia completa de tres días.
El viernes, 13 de marzo, comenzará con la acogida de los participantes a las 18:30 horas, un acto festivo de inauguración, a las 19:30 horas, y una vigilia de oración, a las 21:30 horas. El sábado, jornada central del Congreso, incluirá dos ponencias principales: la inicial a cargo de la periodista, Ana Iris Simón (a las 10:00 horas), y la final del sacerdote zamorano, Tino González, miembro del equipo nacional de Pastoral Vocacional (a las 19:30 horas). Esa jornada concluirá con un concierto nocturno, “Vivos”, que contará con las actuaciones del cantautor Migueli y del grupo Shemá, a las 22:00 horas en el salón de actos.
El domingo, 15 de marzo, la jornada dará inicio con la proyección de un vídeo sobre lo vivido durante el congreso. Más tarde, sobre las 11:30 horas, los participantes peregrinarán desde el Colegio Calasanz hasta la Catedral Nueva, acompañados por la Escuela de Circo de la Casa Escuela Santiago Uno, y allí se celebrará la Eucaristía final y envío presidida por el obispo diocesano, Mons. José Luis Retana.
Uno de los momentos centrales del Congreso será la jornada del sábado, 14 de marzo, dedicada a los talleres testimoniales y formativos. Por la mañana se celebrarán los talleres “Rostros”, en los que personas de ámbitos muy diversos compartirán cómo viven su vocación en la vida cotidiana. Sacerdotes, religiosas, matrimonios misioneros y profesionales de distintos campos —como la sanidad, la educación, el ámbito social, empresarial o político— pondrán voz a una convicción común: la vocación no es teoría, es vida concreta.
Entre los participantes habrá también un agricultor, un empresario, una médica de cuidados paliativos, una enfermera, un investigador del Centro del Cáncer, un periodista de televisión, un sindicalista, un político o un cofrade, mostrando que la llamada de Dios puede vivirse en muy distintos ámbitos de la sociedad.
Por la tarde, los talleres “Huellas” tendrán un carácter más formativo y participativo. En ellos se abrirán espacios de reflexión y diálogo sobre cómo la dimensión vocacional atraviesa distintos ámbitos de la cultura y de la experiencia humana, desde la Biblia, la filosofía o la teología hasta el cine, la literatura, el arte o las redes sociales.