06/02/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
La Diócesis de Salamanca se unirá el próximo 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes, a la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, una cita que marca el inicio de la Campaña del Enfermo 2026, que se prolongará hasta el 10 de mayo y que este año se presenta bajo el lema “La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”. Con motivo de esta jornada, el Servicio diocesano de Pastoral de la Salud ha organizado diversas actividades de oración, formación y reflexión, abiertas a toda la comunidad cristiana.
El programa comenzará el martes, 10 de febrero, a las 19:00 horas en el Colegio Oficial de Médicos de Salamanca, con la mesa redonda: “El cuidado de los pobres y los enfermos, desde la fe y el amor cristiano”, en el que compartirán su testimonio las Hijas de la Caridad y las Siervas de María.
Al día siguiente, a la misma hora, la parroquia de Santa Teresa acogerá la celebración diocesana de la Jornada Mundial del Enfermo, en la que la Iglesia diocesana rezará de manera especial por las personas enfermas, sus familias y quienes las acompañan.
Las actividades continuarán la semana siguiente con dos nuevos encuentros formativos: el martes, 17 de febrero, en el Colegio Oficial de Médicos, los sacerdotes diocesanos Gonzalo Escamilla y Tomás Gil, ofrecerán una reflexión sobre “El cuidado de la persona en la práctica de Jesús”; y, el jueves, 19 de febrero, en el Colegio de Enfermería, se abordará la “Ética del cuidado en el ejercicio de la medicina y la enfermería”, de la mano de la médico de familia, Auxiliadora Velasco y la enfermera, Susana Sudón.
La Campaña del Enfermo 2026 está inspirada en la cita evangélica «Lo llevó a una posada y lo cuidó» (Lc 10,35), de la parábola del Buen Samaritano, es también el eje del mensaje del papa León XIV para la Jornada Mundial del Enfermo. En él, el pontífice recuerda que la verdadera compasión no pasa de largo ante el sufrimiento, sino que sabe detenerse ante el dolor del otro, como hizo el samaritano, que “se detuvo, le regaló cercanía, lo curó con sus propias manos, puso también dinero de su bolsillo y se ocupó de él; sobre todo (…), le dio su tiempo”, indica el Papa. Y, citando a san Agustín, afirma que “el Señor no quiso enseñar quién era el prójimo de aquel hombre, sino a quién debía él hacerse prójimo. Pues nadie es prójimo de otro sino cuando se acerca voluntariamente a él. (…) Y se hizo prójimo aquel que mostró misericordia”.
Desde esa mirada, la campaña sitúa en el centro el cuidado de los enfermos, presentando a la Iglesia como esa “posada” donde los heridos del camino son acogidos y acompañados, y donde se hace visible el rostro compasivo de Cristo.
En la Diócesis de Salamanca, este compromiso se hace realidad a través de servicios como el de Pastoral de la Salud, presente en parroquias, hospitales, residencias y domicilios, gracias a la entrega de sacerdotes, religiosos y una amplia red de voluntarios que acompañan humana y espiritualmente a las personas enfermas y a sus familias.
1. El cuidado en la acción pastoral de la salud
2. Algunas claves para ser buen samaritano
3. El bueno del samaritano (a)
4. El bueno del samaritano (b)
5. El camino de Jerusalén a Jericó