07/04/2026
SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN
Encuentro Matrimonial está de enhorabuena. Celebra en España su 50 aniversario con el XIV Fin de Semana Nacional, que se desarrolla del 10 al 12 de abril en Alcorcón (Madrid). Bajo el lema: “Es el momento”, la cita reúne a cientos de matrimonios, sacerdotes y personas consagradas para dar gracias por medio siglo acompañando la vida conyugal desde la espiritualidad del diálogo.

Un encuentro que contará también con representación salmantina con la participación de Andrés Sánchez y Esperanza Sudón, responsables de la iniciativa encuentros de “Fin de Semana” de Encuentro Matrimonial en Salamanca, quienes se suman a esta cita junto a matrimonios procedentes de distintas diócesis de toda España.
En un contexto social marcado por la fragilidad de los vínculos, este movimiento eclesial sigue apostando por el valor del amor comprometido y duradero. Recuerda que “el amor no es una rareza, sino una elección que se renueva cada día”.
El programa combina momentos de reflexión, testimonios y experiencias compartidas, en un itinerario que invita a recorrer las distintas etapas del amor y a profundizar en la comunicación, la escucha y la entrega mutua como pilares de la vida matrimonial. Entre las propuestas abiertas al público destaca la actividad «Amor sin subtítulos», prevista para la tarde del sábado, en la que se abordarán los malentendidos más comunes en la relación de pareja.
Encuentro Matrimonial es un movimiento internacional de renovación matrimonial de inspiración cristiana, presente en más de 80 países. Desde su llegada a España en 1975, ofrece a matrimonios, sacerdotes y consagrados espacios de reflexión y crecimiento en su vida de relación. Su propuesta central son los “Fines de Semana”, una experiencia vivencial centrada en el diálogo en pareja que muchos describen como “un antes y un después”.
En la Diócesis de Salamanca, Andrés Sánchez y Esperanza Sudón coordinan desde hace años estos encuentros, por los que han pasado ya más de un millar de parejas. Se trata de un espacio que, como ellos mismos destacan, permite “dejar a un lado las preocupaciones diarias y centrarse en la relación”. Un enfoque que favorece una comunicación más profunda y sincera, clave para cuidar y fortalecer la vida matrimonial.