ACTUALIDAD DIOCESANA

11/08/2023

Balance de los Días en la Diócesis previo a la JMJ: “La alegría del encuentro”

El delegado de Pastoral Juvenil, Andrés González Buenadicha, hace balance de los cinco días que los peregrinos de la Diócesis de Salamanca pasaron en Ouca, un municipio de la comarca de Vagos, junto a Aveiro

 

SERVICIO DIOCESANO DE COMUNICACIÓN

Una vez finalizada la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa, que ha tenido lugar entre el 1 y el 6 de agosto, es hora de hacer balance de lo vivido. En primer lugar, de los Días en la Diócesis, la antesala de la JMJ, que tiene como objetivo dar a conocer a los jóvenes la Iglesia local de Portugal.

Recibimiento en la plaza de Ouca, el 26 de julio.

De la Diócesis de Salamanca participaron 43 peregrinos que durante cinco días entraron a formar parte de la comunidad parroquial de Ouca, un municipio de la Diócesis de Aveiro, en la comarca de Vagos. Sus habitantes (cerca de 2.000 según el censo), se volcaron con los jóvenes en cada jornada.

El 26 de julio llegaron a Ouca, junto a otros 41 jóvenes de la Diócesis de Astorga. Fueron recibidos en la plaza del pueblo, engalanada para la ocasión, y con el himno de la JMJ (“Há Pressa no Ar”) y su correspondiente coreografía. Y a los pies de la parroquia de São Martinho de Ouca, se distribuyeron los peregrinos en diferentes familias de Ouca y alrededores, como Río Tinto o Santa Catarina.

Tres palabras para definir la experiencia

El delegado de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Salamanca, Andrés González Buenadicha, hizo balance de esos días en Aveiro, horas antes de partir hacia Lisboa para participar en la JMJ. “Tres palabras definen lo que han sido estos cuatro días entre ellos”, remarcó desde el parque donde tuvo lugar la fiesta previa a la misa de envío del 30 de julio.

La primera definición es “fiesta”, porque según este responsable, “ha sido una fiesta de la fe, del encuentro entre los portugueses y nosotros”. Asimismo, lo describe también con la palabra “acogida”,  “qué bonito ha sido descubrir cómo desde el primer instante, los hermanos de Portugal nos han abierto las puertas de sus casas, pero sobre todo, de sus corazones, y nos han hecho sentir uno más, desde el primer instante hasta el día de hoy”, subraya.

Por otra parte, también reconoció sentir un poquito de “saudade”, que es una expresión portuguesa que significa “añoranza”, “porque nos toca dejarles para irnos a Lisboa”. Para este sacerdote, la tercera palabra que resume estos días  ha sido la alegría del encuentro con Jesús y con los hermanos, de sentirnos parte de esta gran familia que es la Iglesia”.

“La alegría del evangelio”

Y en definitiva, insistía, “la alegría del evangelio de la que tanto le gusta hablar al papa Francisco”. Tras los Días en la Diócesis, da gracias a Dios por este regalo, “por todo lo que hemos compartido, vivido y celebrado, porque nos llevamos en el corazón muchas vidas, muchos rostros y muchos nombres, y yo creo que eso es lo bonito”.

Encuentro intergeneracional en Ouca.

El delegado de Pastoral Juvenil cree que todo lo que han vivido se guarda en el corazón, “y confiamos que esa semilla que nos llevamos, a la vuelta podamos compartirla con aquellos que nos encontramos cada día en Salamanca, y que podamos dar un testimonio de lo que hemos vivido, y que de su fruto”.

 

Ana Martín

Ana, Ángel y Álvaro comparten sus impresiones en Ouca tras vivir los Días en la Diócesis junto a las familias portuguesas y el resto de peregrinos de Salamanca. Del grupo Ohana de la Pastoral Juvenil de la diócesis son Ana y Álvaro, de 17 y 16 años respectivamente. Ella resalta uno de los momentos más emotivos que han vivido en estas jornadas, cuando después de una de las eucaristías, se ha reconocido a las familias de acogida, y una a una han sido para recibir un obsequio con sus peregrinos.

Convivencia con los más mayores del municipio

Ana Martín también recuerda de forma especial la tarde de convivencia con los mayores de las residencias de Ouca, a los que cantaron y bailaron en la plaza del pueblo. “Han sido unos días muy bonitos, y he disfrutado mucho porque son gente encantadora, ha sido una experiencia inolvidable”, reconocía.

Álvaro Sánchez

Para Álvaro Sánchez, la experiencia también ha sido “inolvidable”, y se sentía muy agradecido a las familias que les han acogido, “y nos han abierto las puertas de sus casas como si fuéramos uno más de la familia”. Asimismo, destaca que han vivido tanto momentos de diversión, como de reflexión y oración, con diferentes eucaristías.

Ángel Arias

De la Unidad pastoral Centro Histórico pertenece Ángel Arias, de 27 años, quien destaca de nuevo la acogida de Ouca, “con los brazos abiertos, como si fuéramos parte de su familia”. En su caso, destaca que como mucho de sus habitantes emigraron a Venezuela, “no hemos tenido la barrera del lenguaje”. Él menciona la excelente convivencia con los jóvenes del pueblo y las familias, “se ha volcado el pueblo entero con nosotros”. Para Ángel, es una gracia conocer a gente de tantos países y ciudades de España, y que aunque no se conocen de nada, se tratan como hermanos”.

El diario de los peregrinos

Los Días en la Diócesis fueron programados para en cada jornada conocer una realidad de la Iglesia de Portugal, en este caso, la Diócesis de Aveiro. El día 27 de julio, conocieron la realidad de Ouca; el 28 de julio, visitaron el museo de una de las patronas de la JMJ, el de Santo Joana, y la Catedral, en Aveiro, para terminar la jornada con una convivencia en Vagos a nivel de arciprestazgo. El 29 de julio se dedicó a un culto mariano en Nuestra Señora de Vagos, y tras una comida en la playa, regresaron a Ouca. Por último, el día 30, tuvo lugar la misa de envío en Aveiro junto a más de 4.000 personas.

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